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Iglesia de Sant Pere de Riu

Patrimonio

Iglesia de Sant Pere de Riu

Las primeras noticias que tenemos de la parroquia de Sant Pere de Riu, se remonta al año 1140, cuando aparece citada en un convenio entre los hermanos Guillermo y Riembau Umbert. Más adelante, en 1177, la parroquia deSant Pere de Riu aparece en un documento de donación, donde Francesca Menola establece un sextante anual de aceite en el Monasterio de Santa María de Rocarossa. Esta propiedad se encontraba al contado de Girona en la parroquia de Santa María de Pineda y Sant Pere. Durante el siglo XIII continuaba vinculada a la parroquia de Santa María de Pineda, y pagaban parte de sus rentas al monasterio de San Salvador de Breda, por orden del vizconde de Cabrera y señor de Montpalau y con autorización del obispo de Girona.

Durante el siglo XIII se documentan varias familias de lujo, muchos de estos se han conservado hasta nuestros días como Mas Río y Cal Ros.

Fue en el siglo XIV cuando la parroquia de Sant Pere pasó a depender de la Sede de Girona. Debido al traslado de la población hacia la llanura, la parroquia de Santa María cogió más relevancia en los siglos XV y XVI.

Hasta el 1929, la parroquia de Sant Pere, estuvo unida al municipio de Hortsavinyà, momento en que éste desapareció. Eclesiásticamente, sigue vinculada a Pineda de Mar.

El edificio conserva la planta de nave única con muros de piedra y cubierta con bóveda de cañón, reforzada con tres arcos torales, uno de los cuales sirve de apertura en el ábside semicircular. Al exterior es visible la parte de la cabecera y las fachadas laterales. En la parte del ábside se conserva una ventana abocinada. La decoración exterior de este elemento corresponde a las características arquerías ciegas entre lesenas. Estas decoraciones también se pueden encontrar en la fachada sur.

Para acceder al interior de la iglesia tenía que entrar por un portal situado en la fachada de levante. En el siglo XVIII, el eliminaron para poder construir la capilla del Rosario. En la actualidad, la puerta de entrada se sitúa en la pared de poniente, donde destaca el dintel esgrafiado con la fecha de 1744.

Esta construcción románica ha sido reformada muchas veces, una de ellas entre los siglos XVI-XVIII. En la pared de poniente se le adosó la rectoría y la sacristía, se elevó la cubierta y se modificó a una sola derramado. En la pared de poniente se construyó el rosetón.

En el exterior aún se conservan las lápidas sepulcrales con los escudos de los Montpalau y Roger de Calella. Las que fueron reutilizadas como escalones desde la reforma del siglo XVIII.

El campanario es de planta cuadrada y tiene dos pisos. Situado en el lado norte de la iglesia. La base del campanario podría formar parte del edificio románico, si bien la parte superior se corresponde a una reforma posterior.

En el lado de levante encontramos el comunidor. Presenta planta cuadrada y dos ventanas y fue construido con paredes de piedra. Se utilizaba para bendecir el término, las cosechas y alejar las tormentas. En la actualidad es una construcción de planta cuadrada con una cubierta a cuatro aguas y lo conocemos como «el mirador».

Fue pues el año 1974, durante unas obras de ensanche del camino, cuando se pusieron al descubierto varias fosas excavadas en la roca. Esta necrópolis costaba de 8 fosas alineadas de forma paralela y orientadas de poniente a levante. Dos tenían planta antropomorfa y el resto presentaban planta y sección rectangular. Cronológicamente es incierto porque no se excavaron, aunque las fuentes consultadas apuntan un origen altomedieval.